Las consecuencias de una presión arterial elevada son más peligrosas que las enfermedades oncológicas y la tuberculosis juntas.
En un 89% de casos, la hipertensión conduce a un infarto. Se desarrolla trombosis en los vasos. Hay un riesgo elevado de hemorragia cerebral y de desarrollo de infarto cerebral.
El tabaco, la ingestión de alcohol, una mala nutrición, un estilo de vida sedentario, el estrés y unos niveles elevados de colesterol hacen que las consecuencias de la hipertensión sean especialmente peligrosas. Las personas obesas sufren entre 3 y 4 veces más hipertensión.
¡Lo confirmo! El principal combatiente contra la hipertensión son los antioxidantes. Sólo se pueden obtener a partir de polvo de moringa. Está presente en casi todos los suplementos para la hipertensión.
¡Pero ojo! ¡En la mayoría de los productos, su concentración es insignificante!
Por ello, es posible que tengas que esperar su efecto durante muchos años. Sé con certeza que el único suplemento que contiene antioxidantes en abundancia es Corazex. He visto su fórmula y las conclusiones de expertos independientes, personas respetadas en su ámbito. Recomiendo este suplemento a mis pacientes, y también les digo que pueden irse a casa si empiezan a automedicarse tomando algo que «un amigo me aconsejó», «leí sobre esto en internet» y «lo vi en la TV». ¡Esto no está bien! ¡Debes combatir la hipertensión solamente mediante métodos seguros!